Rafael, Rafael y Juan Pablo
Esta es la historia de tres personajes que en realidad son dos, pero por donde se les mire siempre serán una sola. Esta es la tragedia de Rafael, quien cuida a su Rafael, mientras desea que Juan Pablo regrese y sea el mismo de antes: aquel que reía, comía y crecía.
Hoy Juan Pablo está lejos, ahora sólo está Rafael y mientras tanto Rafael está siendo muy fuerte para que su hijo no se desmorone, pero en realidad en momentos puede llegar a ser tan débil como cualquiera que sabe que su hijo ya no es el mismo desde aquel 15 de Abril. Juan Pablo se ha ido y sólo queda Rafael. Y aunque Rafael ama a Rafael, en su corazón sólo existe el deseo de que vuelva Juan Pablo, por eso lo anima, lo consiente y le hace masajes. Pero cada día que pasa yo veo a Juan Pablo más lejos; por ejemplo hoy solo vi a Rafael, vulnerable, cansado y adolorido; pero mientras mi corazón se encogía al ver esta situación, aparecía Rafael, dándonos ánimos siempre, con una sonrisa, con un dulce, con una historia.
Y aunque como dije antes, por momentos Rafael se ve débil, es débil de apariencia, porque Rafael y Rafael son tan fuertes, que te engañan con una sonrisa, que te hacen creer que todo mejorará cuando ni siquiera ellos están convencidos de ello. Rafael y Rafael se cogen de la mano y luchan contra el viento, la marea, las quimioterapias y aquellas normas estúpidas del POS. Ellos siguen dando la batalla para que Juan Pablo regrese, porque a pesar de ser tres, el amor y la resistencia los han unido tanto, que por donde se les mire y a pesar de lo que pase, siempre serán uno solo: Rafael quien lo alienta todo, Rafael quien lo soporta todo y Juan Pablo quien nos anima a todos, tres personas unidas en una sola por el sueño de que todo vuelva a ser como antes de aquel nefasto 15 de abril.
Un drama visto según mis ojos...